mentira

Fingir demencia

Tal vez no todos sepan que la frase “fingir demencia” está colonizando el habla popular. Lo anticipó Camila Ramírez en TikTok diciendo que “somos la generación de fingir demencia, el país se está prendiendo fuego y vas a un boliche y está lleno … es un delirio, pero como la plata no alcanza para nada, disfrutemos”. 

La frase se instaló en muchas conversaciones especialmente entre los jóvenes. “¿No te gusta algo? ¡fingí demencia! hacé como que no pasó”. Economistas y politólogos lo aplican a conductas y hechos difíciles de digerir tanto de gobernantes como de oposición. “Fingir demencia” les cabe a todos. 

Hacerse el loco no es nuevo, es un recurso conocido para evadir a la justicia bajo el disfraz  de la inocencia. “Yo no fui”, “no sé”, “no estaba en mis cabales”. Con el permiso de Fontanarrosa, fingir demencia es hacerse el boludo.

Pareciera que pasaron de moda las cancelaciones y el lenguaje inclusivo y hace su entrada triunfal esta apología del “mechu”, de taparse el sol con las manos. 

¿Por qué se instaló? ¿Cuál es el beneficio de fingir demencia? ¿Qué dice de nosotros? Hacer como que no pasa lo que pasa ¿acaso nos protege, nos alienta, nos consuela? 

Ciertamente las cosas no nos están siendo propicias en casi ningún aspecto. Aunque siempre hay quien medra en el caos y sigue de pie, para muchos la realidad está siendo descoyunturante, descalabrante y malsana. El otrora granero del mundo no puede dar de comer y se hipoteca el futuro de los chicos. Nuestra escuela pública, de la que tan orgullosos siempre estuvimos, no consigue que los alumnos entiendan lo que leen. Nuestra excelencia universitaria no impide que el siguiente paso de los egresados sea Ezeiza.  

¿No es loco todo eso? ¿Qué hicimos para terminar así?  ¿Habrá alguna esperanza de que se recupere el sentido y vuelva a reinar la cordura? 

Viendo el contexto, tienen alguna razón los que aconsejan fingir demencia. El piso del país previsible enloqueció y ya no nos sostiene erguidos, bajo nuestros pies hay incertidumbre, confusión, locura. ¿Tal vez mantenerse cuerdo en esta realidad loca solo puede lograrse fingiéndose demente? ¿Eso piensan los jóvenes? Impotentes y descorazonados, parecieran decir que todo está tan mal que es mejor hacer como que no pasa nada y si hay manteca sigamos tirándola al techo como hacían los nenes “bien” de nuestra rancia aristocracia. 

Hay locos que locos son. Hay locos que locos hacen a los que locos no son. Y hay locos que locos se hacen para pasarla mejor. Fingir demencia parece ocurrente y cool pero revela una cara autodestructiva. Lo dicen con una sonrisa triste y burlona, pero con la cola entre las piernas, resignados, riéndose de sí mismos al tiempo que se dan por vencidos, se declaran incapaces de hacer nada y se entregan, voluntaria y alegremente, a las manos del otro. 

Al fingir demencia se acepta alegremente renunciar a actuar, a tomar decisiones, se pierde entidad, el triste destino del loco.

La demencia, fingida o real, ata las manos y lleva, bien lo sabemos, a situaciones desastrosas y sin salida. Sí, vivimos en una realidad demente, pero adaptarse y enloquecer lejos de ser un chiste es resignarse y someterse a la locura circundante. ¡No chicos! no juguemos a la demencia, resistamos el sin sentido, no abandonemos la cordura. Solo la cordura (del latin cor-cordis, corazón), permitirá que nos adueñemos de nuestro destino para que se abra, tímida pero alentadoramente, la puerta por donde se pueda colar la esperanza y no haga falta fingir nada. 

Publicado en Clarin.

Si prohibo decirlo, desaparecerá - If prohibited, it will disappear

Siguiendo el camino marcado por  el parlamento polaco, declaro y ordeno que está

Prohibido hablar de la muerte
Prohibido decir cáncer o sida o parkinson o cuadriplejía
Prohibidos los resultados médicos desfavorables
Prohibidos los resfríos, las diarreas y constipaciones
Prohibidos los embarazos sorpresivos y las erecciones fallidas
Prohibidos los juramentos de amor o las confesiones de traición
Prohibido decir diablo, bruja, ogro, genocidas y dictador
Prohibido lluvia, tormenta, granizo, helada, inundación
Prohibido terremoto, tsunami, volcán en erupción
Prohibido siquiera susurrar pis, caca, moco, pedo
Quiero prohibir todo lo que no me gusta
Y cuando esté prohibido, desaparecerá.

 

English translation:

Just like the Polish Parliament, I am declaring and ordering as follows:

I order the prohibition of everything I dislike.

It is prohibited to speak of death
It is prohibited to say cancer or AIDS or Parkinson's or quadriplegic
It is prohibited to have negative medical results
It is prohibited to have colds, diarrhea or constipation
It is prohibited to have unwanted pregnancies or erectile dysfunction
It is prohibited to lie when saying I love you
It is prohibited to say devil, witch, ogre, genocide and dictator
It is prohibited to have rain, storms, hail, ice, floods
It is prohibited to have earthquakes, tsunamis, volcanic eruptions
It is prohibited to even whisper pee, poop, booger, fart

And when it is prohibited, it will simply disappear.

(Thanks Natasha Zaretzky for the translation)

boca cosida.png