Nota en Clarin. Stand-up

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"El stand-up logró lo que no pudo la terapia"

Hija de sobrevivientes del Holocausto, Diana Wang recurrió al stand-up para tener más recursos para hablar sobre el sufrimientos de sus padres.Foto: Ruben Digilio

"Me costaba hablar de lo que vivieron mis padres, sobrevivientes en un campo de concentración en Polonia. Pasaron muchos años hasta que me animé a dar charlas y conferencias, pero sentía que no expresaba lo que realmente pretendía. Hasta que hace un tiempo se me ocurrió tomar un taller de stand-up que me resultó algo orgásmico".

Psicóloga, escritora y presidente de la ONG Generaciones de la Shoá, Diana Wang recuerda su revulsiva vivencia en un aquel curso. "Después de hacerlo empecé a notar cambios significativos en mi manera de desenvolverme, de gesticular, de observar, de resignificar las pausas y los silencios. Y hasta aprendí a imprimirle una humorada a cuestiones tan espantosas como las historias del holocausto", revela Wang, quien concluye con convicción: "El stand-up logró en mí lo que no pudo el psicoanálisis, que a veces no puede cumplir lo que promete".

Nota completa https://www.clarin.com/sociedad/terapia-hacen-stand-up-superar-traumas-poder-reirse-mismos_0_BJz3avX17.html

Gustavo Sala, ejemplo de ignorancia y desinformación. ¿Pedirá disculpas?

captura-de-pantalla-2012-01-21-a-las-142922.pngTira cómica publicada en Página 12, suplemento NO, el 19 de enero de 2012.

Tal vez Gustavo Sala sea una buena persona, tal vez no sea antisemita, tal vez tenga más de un amigo judío o hasta una novia, o la haya tenido y la quiso, tal vez no albergue sentimientos antijudíos, pero en su afán de provocar y escandalizar se le fue la mano. Hay una fina línea que separa al humor de la ofensa. Y él la cruzó. Tal vez se sorprenda de lo que produjo su comic publicado en Página 12, un día antes del 70 aniversario de la Conferencia de Wannsee donde las más altas autoridades nazis decretaron "la solución final al problema judío", o sea, su exterminio total del planeta.

Triste forma tuvo este periódico para conmemorar una fecha tan infausta para la humanidad. Todavía hay sobrevivientes, estamos sus hijos y nietos. Sobre todos nosotros, con nuestra sangre, Sala tuvo la "brillante" idea de hacer estos dibujos. Claro, Ghetta y gueto suenan parecidos, David es un nombre que suelen poner los judíos a sus hijos y la asociación fue como un "eureka" que se volvió tira cómica. El territorio de los genocidios es un territorio minado y ensangrentado en donde las marcas del horror -marcas que en algunos son cicatrices, en otros heridas que siguen abiertas-, están ahí como un testimonio de la crueldad que el hombre puede ejercer sobre el hombre. El humor suele tener como materias primas los prejuicios, el racismo, los lugares comunes, que funcionan como atajos y llevan a una comprensión instantánea para cualquiera. Los humoristas lo saben muy bien, pero su genio consiste, si es que lo tienen, en usar el prejuicio sin avalarlo, usarlo y criticarlo, usarlo y exhibir su improcedencia o absurdo. Esperamos las disculpas de Sala.

También sería importante que se informara, que conociera a sobrevivientes, que aprendiera algo sobre el Holocausto. Su falta de juicio, su banalización superficial, confirma que hay mucho que desconoce (por ejemplo, lo de hacer jabones fue un mito que ha sido reiteradamente desmentido). Sería bueno que conociera y recién después creara una tira cómica. Generaciones de la Shoá y Sherit Hapleitá se ofrecen para concertar una reunión con los que sobrevivieron al infierno de Auschwitz para que vea de primera mano de qué se trata lo que trató tan ligeramente.

Nos llama la atención que el editor responsable de Página 12 haya autorizado la publicación de la tira cómica. Los sobrevivientes también esperamos una disculpa de ese medio de prensa.

Los sobrevivientes y sus hijos y nietos congregados en Sherit Hapleitá y Generaciones de la Shoá