Shoa

Objetos desenterrados en Auschwitz. III

Captura de Pantalla 2020-05-20 a la(s) 11.24.24.png

Un dedal. ¿Para qué guardar un dedal en medio de tamaña desolación? veo en cada uno de sus agujeros la huella de aquella aguja que cosía dobladillos, que ajustaba mangas, que bordaba fundas y manteles, que unía retazos inconexos, que daba forma a aquello que la había perdido, que puntada tras puntada seguía el ritmo parejo del devenir previsible y conocido. ¿Qué hacía ese dedal enterrado en Auschwitz? ¿habrá sido una especie de amuleto, de salvaguarda, de plegaria silenciosa?

https://historia.nationalgeographic.com.es/a/recuperan-miles-objetos-personales-victimas-auschwitz-birkenau_10433/7

Objetos desenterrados en Auschwitz me hablan. II

Captura de Pantalla 2020-05-20 a la(s) 11.24.49.png

Llaves oxidadas, llaves lastimadas, llaves que guardaban en los bolsillos o colgaban del cuello con un piolín retorcido. ¿Por qué las conservaban? ¿Igual que los judíos echados de Sefarad que durante siglos soñaron con volver? Sí. Soñaban volver. A su lugar, a su calle, a su puerta y la llave la abriría y allí estaría otra vez la vida normal, el sonido de las palabras conocidas, la mesa con mamá, papá, la abuela, los hermanitos y un plato de sopa de cebada, caliente, perfumado y tan pero tan rico y en la cama habría sábanas y en el baño habría un espejo y hasta tendría una puerta.  Alguna parece de un cajón o de la puerta de un ropero. ¡Qué loco llevar una llave de un ropero a Auschwitz! Aunque pensándolo mejor, nada loco. Lo loco era Auschwitz. Loco de toda y total locura.

https://historia.nationalgeographic.com.es/a/recuperan-miles-objetos-personales-victimas-auschwitz-birkenau_10433/7

Objetos desenterrados en Auschwitz me hablan. I

Captura de Pantalla 2020-05-20 a la(s) 11.23.57.png

Un peón de ajedrez. De madera. Perdido su color pero aún de pie, sin claudicar ni lamentarse. Un peón. La pieza menos valiosa del tablero, el protagonista menos esencial del juego de la vida y la muerte. Pero, igual que en la vida, a medida que avanza puede coronarse y llegar a ser caballo, alfil, reina y así, tener un valor renovado. El peón puede terminar haciendo jaque al rey si lo dejan, si se mete sin que lo paren, si sobrevive. ¿Habrá sobrevivido el dueño de esta pieza? ¿Junto con el peón habrá llevado las otras piezas? Imagino que su dueño era un adolescente que soñaba con ser campeón de ajedrez y que a falta de tablero dibujaba los 64 escaques en la tierra para incursionar en nuevas tácticas. Peón el mismo de un juego atroz que lo superaba, ensayaba una y otra estrategia para ver si lograba llegar a coronarse y vivir.

https://historia.nationalgeographic.com.es/a/recuperan-miles-objetos-personales-victimas-auschwitz-birkenau_10433/7